Nosotros los Guanacos…

21 07 2008

Esta es la clase de Gramática pero GUANACA!!!

Nosotros no hablamos español, tampoco castellano, simplemente hablamos ¡¡¡¡Guanaco!!!!Si no lo creen lean a continuación: 

El Guanaco no se emborracha: se pone a verga
El Guanaco no saluda: dice: “¿que pasó cabrón?”
El Guanaco no tiene amigos: tiene cheros
El Guanaco no se cae: se rompe el culo
El Guanaco no se burla: se caga de la risa
El Guanaco no se enamora: se encula
El Guanaco no convence: habla caca
El Guanaco no se lanza: se tira o se avienta
El Guanaco no besuquea: amasa
El Guanaco no te mata: te quiebra el culo
El Guanaco no acaricia: soba
El Guanaco no molesta: jode, chinga
El Guanaco no come: se harta
El Guanaco no se muere: se pela
El Guanaco no se molesta: se encachimba o se emputa
El Guanaco no te golpea: te da un vergazo
El Guanaco no te ordena: te manda
El Guanaco no tiene amantes: tiene aspirinas o ¡¡conqués!!
El Guanaco no sufre de diarrea: le da churria
El Guanaco no fracasa: se jode
El Guanaco no sale corriendo: sale en guinda
El Guanaco no trepa: se encarama
El Guanaco no toma siestas: se ranea
El Guanaco no ríe: se caga de la risa
Al Guanaco no se le hace difícil: se le hace un huevo
El Guanaco no va rápido: va chipusteado
El Guanaco no fiestea: ¡¡¡¡chonguenguea!!!!
El Guanaco no molesta: es relajo
Al Guanaco no le duele el estomago: le duele la panza o la barriga
El Guanaco no corteja: te da vara o casaca (pero fina)
El Guanaco no entra en acción: entra en la jugada
El Guanaco no vomita: zopea o buitrea
El Guanaco no es listo: es vivo
El Guanaco no se preocupa: le da culillera
El Guanaco no pide que lo lleven: pide “rai”
Al Guanaco no le da resaca: le da goma
El Guanaco no es un tipo alegre: es un desvergue
El Guanaco no es un tipo bueno: es un vergón
El Guanaco no hace algo muy bien: lo hace pijudo o tuani
El Guanaco no se pone triste: se ahueva
El Guanaco no es dinámico ¡¡¡se pone las pilas!!!
El Guanaco no es cualquier cosa: es  …¡Guanaco!





Gramática Española – Dobles Participios

16 07 2008

Dobles Participios:

Imprimido/impreso, Freído/Frito, Proveído/Provisto

Los únicos verbos que en la lengua actual presentan dos participios, uno regular y otro irregular, son imprimir (imprimido/impreso), freír (freído/frito) y proveer (proveído/provisto), con sus respectivos derivados. Los dos participios pueden utilizarse indistintamente en la formación de los tiempos compuestos y de la pasiva perifrástica, aunque la preferencia por una u otra forma varíe en cada caso (véase el Diccionario panhispánico de dudas, s/v imprimir, freír, proveer):

  Hemos imprimido veinte ejemplares / Habían impreso las copias en papel fotográfico.
  Nos hemos proveído de todo lo necesario / Se había provisto de víveres abundantes.
  Las empanadillas han de ser freídas dos horas antes / Nunca había frito un huevo.

  No debe asimilarse el caso de estos participios verbales irregulares con el del nutrido grupo de adjetivos procedentes de participios latinos, como abstracto (del latín abstractus, participio de abstrahere), atento (del lat. attentus, part. de attendere), confuso (del lat. confusus, part. de confundere), correcto (del lat. correctus, part. de corrigere), contracto (del lat. contractus, part. de contrahere), tinto (del lat. tinctus, part. de tingere), etc. Algunas de estas formas pueden haber funcionado como participios verbales en épocas pasadas del idioma, pero hoy funcionan solamente como adjetivos y, por lo tanto, no se usan en la formación de los tiempos compuestos ni de la voz pasiva de los verbos correspondientes (no se dice *Han contracto matrimonio o *Son correctos por el profesor, sino Han contraído matrimonio o Son corregidos por el profesor). Por lo tanto, la consideración de estos verbos como «verbos con doble participio» carece de justificación gramatical.





Gramática Española – Detrás de mí, encima de mí, al lado mío

10 07 2008

Detrás de mí, encima de mí, al lado mío

  En la lengua culta debe evitarse el uso de adverbios como cerca, detrás, delante, debajo, dentro, encima, enfrente con adjetivos posesivos; así pues, no debe decirse * detrás mío, * encima suya, etc., sino detrás de mí, encima de él, etc.

  El origen de este error está en equiparar el complemento preposicional introducido por la preposición de (detrás de María) con los complementos de posesión, de estructura formalmente idéntica (la casa de María). Sin embargo, se trata de construcciones diferentes: en la primera (detrás de María), el núcleo del que depende el complemento preposicional es un adverbio (detrás), mientras que en la segunda (la casa de María) es un sustantivo (casa). Puesto que los adjetivos posesivos son modificadores del sustantivo, solo si el complemento encabezado por de depende de un sustantivo puede sustituirse sin problemas por un posesivo:

  la casa de María = su casa o la casa suya.

  Sin embargo, los adverbios no son susceptibles de ser modificados por un posesivo, de forma que no admiten la transformación descrita:

  detrás de María no equivale a *su detrás, por lo que no es admisible decir * detrás suya ni * detrás suyo.

  En consecuencia, para discernir si es o no correcta una expresión con posesivo, debemos fijarnos en la categoría de la palabra núcleo: si es un sustantivo, será correcta (puede decirse al lado mío, pues lado es un sustantivo); pero no será correcta si se trata de un adverbio (no puede decirse * cerca mío, pues cerca es un adverbio).

  Para no equivocarse, resulta útil saber que si se puede usar el posesivo átono antepuesto, la construcción con el posesivo tónico pospuesto será también válida:

  Estoy al lado de María > Estoy a su lado > Estoy al lado suyo (CORRECTO)
  Giraban alrededor de ti > Giraban a tu alrededor > Giraban alrededor tuyo (CORRECTO)

  pero

  Estoy detrás de María > *Estoy en su detrás > * Estoy detrás suyo/suya (INCORRECTO).
  Vive cerca de ti > *Vive en tu cerca >* Vive cerca tuyo/tuya (INCORRECTO).

  Por último, es importante señalar que el posesivo pospuesto debe concordar en género con el sustantivo al que modifica; así pues, debe decirse al lado suyo (y no * al lado suya), puesto que el sustantivo lado es masculino.